¿Por dónde comenzamos?

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.
Juan 5:39

No sabían ni dónde comenzar a buscar...

Comenzaron a interrogar a Jesús pues querían saber por qué daba testimonio de sí mismo. ¡Buscaban una manera de desacreditar lo que Jesús hacía! Lo que era evidente para otros, para ellos parecía algo completamente extraño.

Curiosamente, Cristo no les pide otra cosa sino que escudriñen las Escrituras. Estas—dice el mismo Jesús—son las que certifican, las que dan testimonio... las que revelan la obra de Dios y de Cristo. En otras palabras, si queremos entender lo que Dios está haciendo debemos comenzar por las Escrituras.

En una era de tecnología en la que la capacidad de concentración se ha reducido a los 30 segundos que duran los videos en las redes sociales, pasar tiempo conociendo a Dios a través de su Palabra puede sonar como un imposible. ¿Quién tiene tiempo para leer por más de 5 minutos? Hemos perdido la virtud de meditar en las Escrituras, de contemplar las obras portentosas de Dios en su Palabra. Como consecuencia, hemos ido perdiendo la capacidad de encontrarnos con Dios en ellas.

Una de las mejores prácticas espirituales que uno puede desarrollar en su vida es la práctica diaria de leer las Escrituras. Quizá piensas que es algo muy difícil, pero como todas las cosas, un pequeño esfuerzo rendirá buenos frutos a largo plazo. ¿Por qué no inicias hoy? ¿Por qué no buscas a Dios en el lugar correcto y comienzas con la Biblia? Descubrirás no solo un tesoro de sabiduría y fortaleza, sino también al Salvador que te espera ahí con los brazos abiertos.

Ora al Espíritu Santo para revele a Cristo a través de la Palabra. Pídele también que te transforme a través de su lectura. Deja que el Espíritu hable a tu vida... él siempre hablará de Cristo. "Dios, abre mis ojos espirituales para encontrarme con Cristo. Abre mis oídos para escuchar la voz de tu Espíritu. Revela tu Palabra. Revela a Aquel que es tu Palabra, al Verbo de Vida."