¿Realmente Funciona?

A veces nos preguntamos si realmente funciona...

Seguramente tú lo has hecho. Al ver las injusticias y el mal, al esperar por cambios que nunca llegan, al luchar con ciertas áreas de tu carácter o del pecado que parecieran aferrarse a tu vida. ¿Realmente funciona el evangelio?

Hemos escuchado tantas veces que el evangelio cambia nuestras vidas, que cuando no ocurre comenzamos a dudar de su eficacia. Nos enfrentamos a situaciones que rebasan nuestra capacidad de comprenderlas—tragedias, pérdidas, maldad—y nos sentimos frustrados porque pareciera como que el mensaje en el que creímos pierde su poder.

Sin embargo, el poder del evangelio no reside solo en transformar el mundo que nos rodea (aunque eso es también parte de su poder). El poder del evangelio reside en que resucita el corazón de quien escucha el mensaje. El evangelio es transformador porque lleva a las personas de muerte a vida, de la oscuridad a la luz, del reino de las tinieblas al reino del amado Hijo de Dios.

A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen
Romanos 1:16

Esta obra transformadora debe comenzar en ti. Antes de que los resultados se vean en otros, antes de que cambie tu situación... antes de que puedas ver cualquier cambio exterior, el evangelio habrá obrado en ti el mayor milagro de Dios: darte vida.

Comienza esta semana permitiendo que el poder del evangelio sea efectivo en tu vida. Si no has recibido el mensaje hazlo hoy. Si lo has hecho, continua permitiendo que su poder afecte cada área de tu vida. Vive de tal manera que demuestres la eficacia del evangelio y el poder y la presencia de Dios en ti.

Vive de tal manera que demuestres la eficacia del evangelio y el poder y la presencia de Dios en ti.