Los que Trastornan el Mundo

Los insultos que los cristianos recibían tenían una razón...

Todo era verdad. A los cristianos del primer siglo se les acusaba de nivelar la sociedad, de amar a los indeseables, de traicionar al imperio, ¡y hasta de ateos! Lo más curioso es que todas estas acusaciones eran ciertas. Los cristianos habían hecho fama de trastornar los poderes sociales, económicos y religiosos de su tiempo. El evangelio había transformados individuos—hombres y mujeres—que estaban cambiando sus comunidades.

Así como Pablo en Tesalónica, los cristianos de hoy somos llamados a "alterar" el orden del mundo. Pero, ¿cómo hacemos esto? Seguramente no es rebelándonos contra las autoridades o causando problemas en nuestros vecindarios, sino más bien siendo fieles al mensaje del evangelio. En un mundo donde gobiernan el rechazo, la división, la violencia, el racismo y más, los cristianos somos llamados a un estilo de vida opuesto: Somos llamados a transformar el mundo a través del perdón, la reconciliación, el amor y hasta el sufrimiento. El evangelio transforma el mundo porque ha transformado nuestros corazones.

¿Qué tipo de cosas debieran ser transformadas si el evangelio llegara a nosotros, a la comunidad en que vivimos? ¿Qué nuevas cosas ocurrían y que viejas cosas desaparecerían? ¿Qué tipo de realidad comenzaría a ocupar la realidad presente? Pongamos estas preguntas en oración y dejemos que Dios obre transformando nuestras familias y comunidades.

No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor; nosotros no somos más que servidores de ustedes por causa de Jesús.
2 Cor 4:5