Mira Hacia la Cruz

Todos los que hemos tratado de servir a Dios sabemos esto...

La oposición es inevitable. De hecho, es el resultado de amar al mundo de la manera como Dios lo hace.
La oposición es dolorosa. Basta con intentar amar a quienes no nos aman o tratar de comunicar el mensaje que no quieren escuchar para experimentar algo de ese dolor.
La oposición es una oportunidad. Inevitable y dolorosa, sin embargo, la oposición es el campo donde Dios siembra sus semillas de vida.

Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.
Hebreos 12:2

Muchas veces vemos la oposición y la hostilidad en el mundo como algo malo para nosotros—como algo de lo que debemos huir—cuando es en realidad el campo donde Dios está operando. Es en la arena del mundo hostil donde encontraremos la victoria que Cristo promete. La hostilidad del mundo no es una señal de que Dios no está trabajando, sino una confirmación de que ya lo hizo.

Nos preguntamos cómo es esto posible. ¿Cómo podemos ver la oposición y las pruebas como una oportunidad? ¿Verdaderamente podemos confiar que Dios está obrando aún cuando no somos capaces de ver los resultados? ¿Aún cuando es doloroso? Y es entonces cuando volteamos a ver la cruz.

La mayor de las hostilidades ocurrió allí. El más grande de los ataques, la peor de las violencias, la más increíble injusticia fue en contra del Hijo de Dios en la cruz. Irónicamente fue esa también la mayor obra de Dios, la mayor demostración de amor, la mejor forma de vencer los poderes de este mundo. Cuando Cristo estaba siendo crucificado no era porque Dios no estaba obrando... era porque Dios estaba finalizando la obra.

¿Estás enfrentando oposición por servir a Dios? ¿Sientes que no vale la pena seguir? Quizá has experimentado dolor y sufrimiento por tu fe en Jesucristo. Mira hacia la cruz y recuerda que cuando parece que Dios no está hace, es quizá porque ya está finalizando su obra.