La Casa de Gracia

"Había allí, junto a la puerta de las Ovejas, un estanque rodeado de cinco pórticos, cuyo nombre en arameo es Betesda. En esos pórticos se hallaban tendidos muchos enfermos, ciegos, cojos y paralíticos."
Juan 5.2-3

La gracia de Dios es esa virtud siempre presente, siempre abundante, siempre fluyendo, y Jesús es la gracia de Dios hecha hombre; a cualquier lugar a donde él llegara, cualquier circunstancia que enfrentara, cualquier persona a la que él tocara, era transformado por su gracia infinita.

Betesda significa casa de gracia, pero no hay gracia en Betesda. Es irónico que en este lugar estaban representadas las consecuencias del pecado: enfermedad, desesperanza, pleitos, envidas y más. Betesda es el lugar donde la gente va en busca de gracia, pero es lo único que ahí no existe.

En lugar de gracia hay superstición, enfermedad, necesidad y pleitos. Qué punzante que los lugares donde la gente debe encontrar alivio son a veces donde menos se encuentra y la gente debe apegarse a una falsa esperanza, cobijarse bajo una falsa promesa. Pero Betesda será una casa de gracia otra vez cuando Jesús entre. Cristo, quien es él mismo la gracia encarnada, hará fluir el favor de Dios de esos estanques.

¿Has recibido su gracia? ¿La has buscado en los lugares equivocados? Un encuentro con Cristo hará sobre abundar en ti la gracia del Padre.