Reconciliación Redefinida

Esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. 2 Co 5:19

Reconciliarse significa hacer la paz, restaurar una relación que está rota. En la Biblia se refiere principalmente a la relación de Dios con la humanidad. En este sentido, el Príncipe de Paz ha venido a reconciliarnos con Dios y con otros.

Dios no está enemistado con la humanidad. No hay lugar en la Biblia donde se hable de Dios reconciliándose con los hombres, sino de los hombres reconciliándose con Dios. Somos nosotros los que nos hemos enemistado con él, somos nosotros los que nos hemos apartado. Es por eso que la reconciliación es un acto puro de la gracia de Dios, pues él mismo va en busca del ofensor para perdonarlo.

El pecado es el fundamento sobre el cual se levanta la pared de nuestra enemistad con Dios. Jesús, como el Príncipe de Paz, nos reconcilia con el Padre al remover la barrera que nos mantenía separados de Dios. Nuestros pecados ya no nos son tomados en cuenta. ¡Hemos sido reconciliados con Dios!

Toma un momento para expresar tu gratitud por el regalo de la reconciliación. Y si aun tu vida no ha sido reconciliada con Dios, deja que Jesús remueva la barrera de pecado y te acerque al Padre de una vez y para siempre.