Creciendo en la Libertad

Quiero que lo sepan para que cobren ánimo, permanezcan unidos por amor, y tengan toda la riqueza que proviene de la convicción y del entendimiento. Así conocerán el misterio de Dios, es decir, a Cristo. Col 2.2

Las falsas enseñanzas—envueltas en sofisticada ideas y con un aparente intelectualismo—traen duda, causan desunión y conducen a la pobreza espiritual. El misterio de Dios no es una filosofía, ni siquiera una doctrina especial. Es una persona.

Pablo sabía que los colosenses estaban luchando contra las tradiciones del mundo manifestadas en la filosofía del gnosticismo y el legalismo de los judíos. Por eso anima a la iglesia a que cobren ánimo, permanezcan unidos y tengan toda la riqueza que proviene de la convicción y del entendimiento.

Vivimos en una sociedad donde toda verdad es relativa y todo está fragmentado; se duda de las instituciones y especialmente de la iglesia. El mundo se hace preguntas como: ¿Es posible conocer a Dios? ¿Lo que la Biblia dice es verdad? ¿Cómo pueden decir ustedes que conocen lo que Dios desea? Pablo dice que hay una riqueza que proviene de la convicción y el entendimiento. ¡El método bíblico es conocer a Dios y después conocer los secretos de la sabiduría!

Los cristianos conocemos la riqueza de la sabiduría de Dios porque hemos puesto nuestra confianza en él. El antídoto contra el engaño y las tradiciones del mundo es conocer a Jesucristo. ¿Tienes la convicción en tu corazón de que le conoces?