La Última Palabra

El hombre propone y Dios dispone. Proverbios 16.1

Las personas tienen opiniones, la gente tiene preferencias, las naciones eligen gobernantes, los pueblos persiguen sus objetivos. Muchas veces—especialmente cuando el futuro es incierto—llegamos a creer que todo está en las manos de los hombres. Pero basta con echar una mirada al pasado para darnos cuenta que la mano invisible de Dios se hace visible para determinar el futuro de los hombres. Nada escapa a los designios de Dios.

La mano invisible de Dios se hace visible para determinar el futuro de los hombres. Nada escapa a los designios de Dios.

Esto quizá le parezca increíble. Quizá se pregunte si no es acaso una de esas cosas que los cristianos inventan para darse confianza. Pero hay pocas cosas que son tan claras a través de todas las páginas de la Biblia. De una forma misteriosa, pero sin violentar la voluntad y el deseo de los hombres, los planes de Dios son firmes. ¡Se cumplen a la perfección! Note lo que el proverbio dice: "El hombre propone..." El hombre tiene voluntad y poder para marcar su propio curso... Dios tiene la última palabra.

El hombre tiene voluntad y poder para marcar su propio curso... Dios tiene la última palabra.

No ha habido momento de la historia que esté fuera del alcance de Dios. Usted puede estar completamente seguro y confiado en que las acciones de los hombres no determinan el plan de Dios. ¡Los planes de Dios no están limitados por las decisiones de los hombres! Esto es aún más importante en medio de este clima de división en que vivimos. Sin importar quién pierda o gane, quién esté o no en el poder, quién "decida" o no el futuro de una nación, Dios es Soberano. Su reinado y voluntad están por encima de la de los hombres. ¡De eso podemos estar seguros!