El Señor Irrumpe

En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir. Juan 1.1-3

Dios invadió la historia de la humanidad, partió el tiempo en dos, irrumpió en el mundo dividiendo todo en el antes y después. El Verbo de Dios entró en la humanidad para cambiar por completo el curso de la historia.

Cuando Juan introduce a Jesús utiliza un concepto que era ya común para los judíos, los griegos y los romanos. Los judíos ya sabían que la palabra de Dios había creado todas las cosas y los griegos pensaban que el poder creativo emanaba del logos. Lo que no sabían era que la Palabra era Dios, que el Verbo era realmente una persona: La persona misma de Dios.

¿Por qué es esto importante? Por que en ello podemos ver el inmenso amor de Dios por nosotros. Dios pudo haber utilizado cualquier método para salvarnos, pero al escoger y enviar a sus Hijo y salvarnos de la manera en que lo hizo, está comunicando algo muy profundo acerca de la naturaleza de su carácter y su salvación, pero también algo muy importante acerca de la iglesia.

Sus métodos son tan importantes como sus propósitos. Así como Dios irrumpió en el mundo con el Verbo, nosotros somos llamados a hacer lo mismo. Somos llamados encarnar el evangelio... a irrumpir en el mundo con la Buenas Noticias de salvación.