El Pan Vivo

Yo soy el pan vivo que bajó del cielo. Si alguno come de este pan, vivirá para siempre. Este pan es mi carne, que daré para que el mundo viva. Juan 6.51

Todos los eventos en la historia de Israel son como una gran flecha que apunta hacia Jesús. Las promesas, el éxodo, las fiestas, el templo, todo era la sombra de lo que habría de venir. La realidad es Cristo.

Los judíos esperaban que cuando el Mesías viniera sería como cuando Moisés los alimentó en el desierto. Él haría que el maná volviera a descender de los cielos en abundancia para alimentarlos. Sin embargo, Jesús explica la nueva realidad del reino de Dios: No es maná lo que él hará descender—él es el Maná que descendió del cielo.

Todo apunta hacia Cristo. Eso fue tan verdad para Israel como lo es para nosotros. Piense por un momento en las circunstancias de su vida: su éxitos y fracasos, sus pruebas y sus logros, su felicidad y hasta su sufrimiento. Todas ellas tienen una gran flecha que apunta hacia Cristo.

Cristo nos invita a comer de ese pan. A participar de él mismo a fin de tener vida eterna—la vida que proviene del Padre—. Él es la única realidad en nuestras vidas. El verdadero Pan y la verdadera Vida.