En qué consiste la vida

¡Tengan cuidado! —advirtió a la gente—. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes. Lucas 12.15

Muchas personas buscan valor en las cosas que poseen—la ropa que visten, el carro que manejan, los aparatos que usan—. El verdadero valor de una persona está en que ha sido creada a la imagen de Dios. Somos portadores de su imagen.

La codicia nos priva de nuestro verdadero valor, por eso Jesús le enseñaba a la gente a mantenerse alertas y abstenerse de toda codicia. Pablo compara la codicia con la idolatría (Col 3.5) poniéndola en la misma categoría que otras bajas pasiones.

Quizá estemos de acuerdo con esas palabras, pero ¿realmente tienen algún efecto en la manera cómo vivimos? Jesús no dice esto para parecer sabio o como una frasesita para ser recordada. Sus palabras apuntan hacia el verdadero valor de la vida. Vivir para obtener más y mejores cosas es malbaratar nuestra existencia... es ponerle un precio mucho más bajo a la imagen que Dios no dio.

Si la vida no consiste de la abundancia de bienes que poseemos, entonces, ¿en qué consiste? Consiste en recuperar la imagen de Dios en nosotros y vivir de la manera en que fuimos creados. Solamente Jesucristo puede restaurar esa imagen, alejarnos de la codicia y llevarnos a la plenitud.