Una Nueva Misión

Saulo pasó varios días con los discípulos que estaban en Damasco, y en seguida se dedicó a predicar en las sinagogas, afirmando que Jesús es el Hijo de Dios. Hechos 9.19-20

Dios no solo desea salvarnos, sino darle sentido a nuestra vida. En Cristo, aprendemos a conocer la razón principal por la cuál estamos en esta tierra.

Es posible para la ciencia responder a la pregunta del cómo, pero nunca podrá—ni siquiera comenzar a preguntar—el por qué. Puede decirnos cómo nacen los bebés, pero nunca podrá decirnos por qué ese bebé existe. Esa pregunta, y su adecuada respuesta, es lo que el mensaje de la Biblia nos presenta.

Aquí debemos hacernos algunas preguntas: ¿Por qué es importante reconocer no solo que hemos sido salvados, sino también comisionados? ¿Cuál es la diferencia entre vivir con una misión a no tener nada mas que nuestros propios objetivos? Pero quizá la pregunta más importante que usted puede hacerse es: ¿A qué me ha llamado Dios?

Después de su conversión Dios inmediatamente llama a Saulo a servirle. La esperanza y la predicación van de la mano, la salvación y la misión son parte del mismo plan. Si Dios nos ha salvado es porque también nos ha comisionado para participar en su obra aquí en la tierra.

¿Comprendes y vives por esa nueva misión?