Ganancias vs Pérdidas

Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo. Fil 3.7-8

El llamado de Dios debe tener la prioridad en nuestras vidas. Todo lo demás deberá estar en segundo lugar. Si nuestra ocupación contradice u obstaculiza nuestra vocación es necesario ajustar el rumbo.

Pablo había logrado una buena educación, tenia buenas credenciales, una buena moral, una buena familia; pero cuando las compara con el llamado de Dios se da cuenta que son menos que nada—un obstáculo—para la misión de Dios en su vida. Y entonces, lo que era más preciado se convierte en basura.

Muchas veces confundimos nuestra vocación con nuestra ocupación. Creemos que Dios está más interesado en que seamos exitosos en nuestras carreras, nuestros negocios—que cumplamos nuestros sueños—. Sin embargo, nuestra ocupación es solo un vehículo para nuestra vocación. Por eso, si la ocupación que usted tiene no tiene coincidencia con la vocación, entonces ha equivocado el camino y es necesario un reajuste.

¿Es el llamado de Dios lo más importante en su vida? ¿Considera lo demás como una pérdida comparado con el valor de conocer a Cristo?