Contra la Corriente

El gobernador, hombre inteligente, mandó llamar a Bernabé y a Saulo, en un esfuerzo por escuchar la palabra de Dios. Pero Elimas el hechicero se les oponía y procuraba apartar de la fe al gobernador. Hechos 13.7-8

Los desafíos no son siempre la señal de que algo está marchando mal, a veces es todo lo contrario. No debemos tener miedo de los retos ya que nunca son mayores que Dios y una prueba puede convertirse en una oportunidad para poner en práctica nuestra fe y ver a Dios obra de una manera sobrenatural.

Nadar contra la corriente es lo normal para los cristianos. No nos dejamos arrastrar, no corremos con todos los demás, pues aunque estamos en el mundo no somos del mundo; y eso, es la receta ideal para una vida llena de nuevos retos. En la vida redirigida los retos se vuelven cotidianos, pero también se vuelve cotidiana la intervención de Dios. No hay desafío, prueba o lucha que no haya pasado por el Escritorio del Rey para ser firmada.

Cuando Pablo trata de compartir el evangelio con el gobernador se enfrenta a Elimas. Este Elimas representa los poderes de este mundo desafiando la obra de Dios, mientras que Pablo representa la verdad que lucha contra esa oposición. En nuestra lucha por el evangelio—como en cualquier otra lucha—debemos saber que Dios está de nuestro lado... que nadar contra corriente no es solo posible, sino que podemos perseverar en ello.

¿Pareces estar nada en contra de la corriente? ¿Sientes tus fuerzas agotadas y a punto de rendirte? Ven a Cristo. Descansa en sus brazos de amor y luego sigue adelante.