Yo Estaré Contigo

Durante todos los días de tu vida, nadie será capaz de enfrentarse a ti. Así como estuve con Moisés, también estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré. Josué 1.5

Cada vez que Dios habla, algo ocurre. Su palabra nunca regresa vacía. Cuando Dios da una promesa en su palabra, esta promesa establece una nueva realidad para quien la escucha. Si Dios prometió que estaría con nosotros, esa es entonces nuestra nueva realidad.

La palabra de Dios es la autoridad final en la vida del creyente. ¿Por qué? Porque su palabra es una palabra creadora. Dios, con su palabra, “da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen” (Rom 4.17). Su promesa crea una nueva realidad para nosotros… una realidad que no podemos todavía ver, pero que existe por que él ya la habló en su promesa.

Josué está dejando de ser el asistente de Moisés para convertirse en el líder militar y político de la nación. ¡Seguramente tiene dudas! Es probable que se pregunte si Dios estará con él como lo estuvo con Moisés. Y entonces, Dios le responde con una promesa salida de su propia boca: “Yo estaré contigo como estuve con Moisés.” Esta promesa—la de su presencia y su poder—establecen la nueva realidad para Josué.

Seguro que usted ha estado en situaciones en que no sabe qué hacer o qué va a ocurrir. Es ahí cuando la palabra de Dios para el creyente es de suma importancia. Recordar lo que Dios ha prometido nos ayuda a mantenernos firmes. ¡Qué bendición tenemos de conocer su palabra viva!