Mi Familia con Problemas

El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos! Sal 138.8

Quizá usted se ha preguntado esto alguna vez: ¿Por qué si confío en Dios todavía tengo problemas? ¿Por qué mi familia tiene problemas cuando estoy haciendo todo lo correcto? La idea de que los cristianos no tenemos problemas es tan generalizada que muchos la aceptan como una verdad incuestionable en sus vidas.

El problema con este tipo de pensamiento es que crea culpa, decepción y frustración. Asumimos que ser buenos cristianos nos garantiza un hogar perfecto... y si mi hogar no es perfecto, entonces, o yo no soy un buen cristiano, o Dios no es un buen Dios, o algo estoy haciendo mal, porque mi familia tiene problemas. La realidad es que todas las familias tienen más conflictos y problemas de los que están dispuestos ha admitir.

Sin embargo, este salmo nos habla de una verdad que debiera superar la suposición de que nuestras vidas están exentas de problemas. ¡Dios cumplirá su propósito en mí a pesar de mí! Cualquier dificultad, problema o conflicto que nuestras familias enfrenten no es un determinante para que los planes de Dios se cumplan. De hecho, muchas veces estos problemas son el conducto a través del cual Dios obra su perfecto plan.