Alguien te Llama

Estando allí, el ángel del Señor se le apareció entre las llamas de una zarza ardiente. Moisés notó que la zarza estaba envuelta en llamas, pero que no se consumía, así que pensó: «¡Qué increíble! Voy a ver por qué no se consume la zarza.» Éxodo 3.2-3

Dios arregla circunstancias en nuestra vida para llamar nuestra atención. "Las zarzas ardientes" están por todas partes y nos invitan a acercarnos. Si desarrollamos una curiosidad santificada podremos ver que Dios busca cómo llamar nuestra atención.

Siempre estamos ocupados, siempre corriendo de un lado para otro y con la mente puesta en un momento que todavía no llega, en un problema que no hemos resuelto, o alguna situación que no hemos previsto. Y ahí, en medio de todo, Dios nos está invitando a tener comunión con él.

Dios apeló a la curiosidad de Moisés para llevarlo a un encuentro con él. Es probable que Moisés había pasado por el mismo sitio en innumerables ocasiones, pero esta vez Dios tenía preparada una cita divina. La comunión con el Señor es tan importante que él mismo prepara las oportunidades para que nos encontremos.

Si usted piensa que es importante tener comunión con Dios, para él es más importante. Si usted anhela un momento para estar a solas con Dios, él lo anhela más. Si buscar a Dios tiene alguna prioridad en su vida, él le ha estado buscando a usted sin que se diera cuenta. En el misterio de su amor, el Dios del universo desea la compañía de sus criaturas de una forma incomprensible.

¿Dónde ha dejado el Señor una "zarza" para llamar tu atención? ¿Cómo está despertando tu curiosidad para que te acerques a él? Toma un momento y piensa en su compañía... él te ha estado esperando.