Yo Soy el que Soy

— YO SOY EL QUE SOY —respondió Dios a Moisés—. Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: “ YO SOY me ha enviado a ustedes.” Éxodo 3.14

El nombre de Dios revela su carácter, pero también revela su persona. Nuestro Dios es un Dios que desea una íntima comunión con sus hijos; desea conocernos y a la vez se deja conocer por nosotros.

El nombre de Dios es único. No hay forma humana de describirlo. A diferencia de los dioses falsos que pueden ser nombrados por quienes los crean, el Dios verdadero no puede ser descrito en esos términos. YO SOY no tiene comparación con ninguna de sus criaturas, pero a la vez nos revela que es un Dios personal.

Y si Dios es una persona, ¡eso cambia completamente la forma cómo nos relacionamos con él! Él tiene todo el poder, pero no es solo poder; tiene todo el conocimiento, pero no es solo conocimiento; tiene toda la santidad, pero no es solo santidad. Todos sus atributos están envueltos en su persona.

Como es una Persona, podemos (y debemos) buscar relacionarnos íntimamente con él. Debemos buscar su compañía, apartar tiempo para estar a solas con él y buscarle en su palabra. Si Dios reveló a Moisés su nombre y sus planes, seguramente hará eso con nosotros.

¿Has tomado ya un momento para estar con el Señor? ¿Has dejado que su presencia invada tus espacios? Toma un momento, y en oración, agradécele por la posibilidad de tener comunión con él.