El Corazón del Problema es un Problema del Corazón

¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos? Santiago 4.1

¿De dónde proviene tanta violencia? ¿Cuál es la raíz de tanta maldad en el mundo? La sociedad moderna cree que es culpa de los factores externos, pero la Biblia es muy clara: El problema es el corazón del hombre.

La sociología, la sicología y hasta la filosofía se han dado muchas veces a la tarea de descubrir por qué hay tanta violencia en el mundo. Sus conclusiones son tan variadas como extremas: la pobreza, la riqueza; la religión, el secularismo; el entretenimiento, el mucho trabajo. Pero lo que estas disciplinas no pueden explicar, la teología lo explica muy bien: El problema de la violencia es un problema en el corazón.

Santiago, quien toma prestado estas palabras de Jesús, nos dice que los conflictos y las guerras—la violencia entre las personas—tienen su origen en las pasiones que batallan dentro de nosotros mismos. Deseamos cosas que no podemos conseguir, continua, ardemos en envidia deseando lo que otros tienen o deseando que no lo tengan. ¡Y aun cuando pedimos lo hacemos mal, para nuestro placer egoísta!

Pero Dios conoce la condición de nuestro corazón. Por esa razón no nos dejó abandonados a nuestras pasiones. Por ello envió a su Hijo Cristo para librarnos del poder de la violencia y ponernos en el camino de la santidad. El camino de Jesús es un camino mejor... un camino que va del egoísmo a la compasión. ¿Quieres andar en él?