¿Cuál de Ellos Fue el Prójimo?

¿Cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? —El que se compadeció de él —contestó el experto en la ley. —Anda entonces y haz tú lo mismo —concluyó Jesús. Lucas 10.36-37

El prójimo no es la persona que vive al lado, sino la que vive en nosotros. La pregunta no es "¿Quién es mi prójimo?" sino "¿Soy yo el prójimo?"

La interpretación de los fariseos de la Ley era incorrecta. El propósito del mandamiento era dirigirlos a la compasión y no al juicio. Pero su desprecio por algunas personas, particularmente los que más los necesitaban, les había dado la excusa perfecta para ignorarlos.

Muchas veces los cristianos nos comportamos de la misma manera. Nuestro "conocimiento de Dios" se convierte en nuestra excusa para ignorar a aquellos que nos necesitan. Nos preguntamos, como este hombre, '¿quién es nuestro prójimo?" cuando la pregunta que debiéramos hacernos es, "¿soy el prójimo de quien me necesita?"

La discriminación es el asesino de la redención, hace el evangelio inefectivo. La discriminación cierra la puerta a la vida eterna, nos “justifica” a costa de la salvación de otros. La discriminación nos incapacita para amar. mas el secreto de Jesús es convertirnos en el prójimo.