Hay más personas asistiendo a una reunión de este tipo cualquier día de la semana que personas asistiendo a un partido de fútbol, a cualquier evento de entretenimiento, o cualquier otra actividad. A pesar de que los números van en caída, la adoración es todavía el acto más popular en el mundo. Ahora, si esto es verdad, ¿Por qué todavía tanta gente batalla para venir a la iglesia?