Muchas veces nos encontramos en el centro de esa tensión, entre el “no sé qué va a pasar conmigo” y el “hay que confiar que todo va a estar bien.” ¿Has estado ahí? A veces es la partida de un ser querido, o un cambio importante en el hogar o el trabajo… o hasta tener que encontrar una nueva casa. Y usualmente, cuando nos encontramos en el centro de esa tensión, nos gana la duda y hasta el desamparo.