Pablo parece dividir la comprensión de la vida en dos maneras distintas de pensar. La vieja manera de pensar y la nueva manera de pensar. Pablo hace una serie de contrastes muy marcados. Viejo vs nuevo, oscuridad vs luz, inmoralidad vs justicia, vida vs muerte. Sin embargo, la preocupación principal de Pablo no es una lista de pecados específicos, sino una distorsión y desorientación de la mente.